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Empresa
Alberto Barranco
Capa caída
(AMI) Aunque en la agenda del nuevo secretario de Economía, Eduardo Ruiz Mateos, está subrayada con rojo la palabra competitividad, el agujero es tan profundo que reclama cirugía mayor para evitar el naufragio.
De entrada, el año pasado, por primera vez en una década, México sólo aportó el 1.64 por ciento del PIB mundial, es decir se situó por debajo de un nivel mínimo de equilibrio, considerando que la población representa el 1.65 por ciento del conglomerado global.
Naturalmente, en materia de ingreso promedio por habitante el país alcanzó ocho mil 244 dólares al año, frente a los ocho mil 303 del promedio mundial.
La caída vertical nos lanzó hasta el escalón número 59.
Y aunque la comparación pudiera ser arbitraria, hete aquí que Estados Unidos con sólo el 4.59 por ciento de la población mundial, es decir 301.3 millones de personas, alcanzó el 25.5 del PIB mundial, en tanto a nivel per cápita se llegó a 43 mil 971 dólares.
A su vez Canadá, el otro socio de México en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con sólo 32.57 millones de habitantes, equivalentes al 0.5 por ciento de la población mundial, alcanzó el equivalente al 2.63 por ciento del PIB mundial, con un per cápita de 41 mil 613 dólares.
Y si le seguimos, en los últimos seis años México descendió seis escalones como potencia económica mundial, al pasar de la posición novena que teníamos en el 2001 a la número 15 el año pasado.
Y aunque en materia de comercio exterior el país ha avanzado con pasos firmes, colocándose durante el periodo 1993-2007 como la octava nación con mayor crecimiento en sus exportaciones, con 423 por ciento, metidos en las entrañas se ubican algunos asegunes.
De entrada, durante 1993 y el año 2000 el dinamismo fue mucho mayor, al punto de alcanzarse el primer lugar en materia de crecimiento mundial. Mientras el promedio mundial fue de 70 por ciento, México alcanzó 219, superando, ¡válgame Dios!, a China, que logró apenas el 174; a Irlanda, con el 166; a Rusia, con el 134, y a Polonia con el 129
El caso es que entre el 2001 y el 2007, es decir el sexenio foxista y parte del actual, mientras el promedio mundial, fue otra vez de 70 por ciento, México sólo logró un 64 por ciento, ocupando el lugar 26.
La medalla de oro fue para China, con un crecimiento de 384 por ciento; la de plata para Polonia, con 331, y la de bronce para la República Checa, con 321.
Ahora que gran parte del crecimiento del comercio exterior del país lo explica la reexportación de los productos importados temporalmente a través de los programas INMEX y PITEX.
Excluyendo a éstos, entre 1993 y el 2006 la exportación real de México pasó de 31 mil millones de dólares a 129 mil, lo que representó un crecimiento de 316 por ciento.
Digamos que aunque las exportaciones mexicanas a los países del TLCAN pasaron de 44 mil 611 millones de dólares en 1993 a 229 mil 848 en el 2007, en realidad el 73.01 por ciento del total estuvo condicionado a la importación temporal de insumos procedentes de Estados Unidos, Canadá y países asiáticos.
México, pues, sólo colocó la maquila.
Por lo pronto, la competitividad del país cayó del lugar 42 al 53.
Como los cangrejos.

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Consulta ediciones anteriores a partir del 1 de dic de 2004
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